El primer trimestre del año en Nueva Zelanda registró un incremento significativo en la generación de energía renovable, alcanzando el 94.5% del total, un aumento considerable frente al 83.2% del mismo periodo del año anterior. A pesar de este avance, los costos de la electricidad para los hogares y los precios del combustible continuaron aumentando. El informe trimestral del Ministerio de Empresas, Innovación y Empleo (MBIE) señala que el sistema energético neozelandés sigue siendo vulnerable a la disminución del gas y a las fluctuaciones del mercado global de combustibles. El aumento en la generación renovable no ha logrado contrarrestar completamente el impacto de estos factores externos en los precios finales para el consumidor. La dependencia de combustibles fósiles, aunque reducida, aún influye en la estructura de costos. El informe destaca la necesidad de abordar estas vulnerabilidades para estabilizar los precios de la energía a largo plazo.