El gobierno de Nueva Zelanda está implementando medidas urgentes para garantizar la seguridad energética del país. Se exigirá a los grandes consumidores de gas y a las centrales térmicas revelar sus contratos de suministro de gas al Ministerio de Negocios, Innovación y Empleo (MBIE). Esta decisión fue tomada tras la revisión de documentos del Gabinete, revelando la necesidad de anticipar posibles escaseces o cierres industriales. La medida afectará a generadores de electricidad que utilizan gas y a empresas que consumen más de 1,000 terajulios de gas anuales. El objetivo principal es obtener visibilidad sobre los acuerdos existentes para una mejor planificación y respuesta ante posibles interrupciones en el suministro. Se establece un régimen de divulgación provisional para facilitar el acceso a esta información crítica. Esta acción busca proteger la economía y asegurar el funcionamiento continuo de las industrias clave.