La bolsa de Nueva Zelanda cerró sin cambios este viernes, desafiando la tendencia a la baja observada en otros mercados bursátiles de Asia-Pacífico. El índice S&P/NZX 50 finalizó en 13,495.24 puntos, con un ligero aumento de 2.19 puntos, equivalente al 0.02%. La sesión bursátil se caracterizó por fluctuaciones, pero el índice logró mantenerse estable. Esta estabilidad contrasta con el declive en los mercados de semiconductores y tecnología que afectaron a la región. A pesar de la volatilidad, el índice neozelandés no experimentó variaciones significativas durante toda la semana. Freightways fue el valor más negociado durante la jornada.