Nueva Zelanda logró una contundente victoria por 253 carreras frente a Inglaterra en el segundo Test disputado en el Oval. El jugador Matt Henry fue la figura clave del encuentro, liderando el ataque que sentenció el resultado el domingo. Con este triunfo, el equipo neozelandés consigue nivelar la serie antes del enfrentamiento final. Por su parte, Inglaterra sufrió una derrota severa en casa que complica sus aspiraciones. A pesar del resultado, los anfitriones confirmaron que Ben Stokes retomará la capitanía para el tercer Test. Este duelo decisivo determinará el ganador de la serie entre ambas naciones. El retorno de Stokes se presenta como la principal apuesta estratégica de Inglaterra para revertir la situación.