Los All Blacks volvieron a la victoria con una sólida actuación frente a Australia, imponiéndose 43-21. El entrenador Dave Rennie elogió la resiliencia de su equipo tras el partido contra Sudáfrica. Beauden Barrett fue clave en el triunfo, anotando dos tries y liderando el ataque neozelandés, a pesar de las lesiones en el equipo. Un inicio de partido clínico y un despliegue contundente en la primera mitad sentenciaron el encuentro. Australia intentó reaccionar, pero no pudo contrarrestar el poderío de los All Blacks. Esta victoria revitaliza a Nueva Zelanda en el torneo. La actuación de Barrett se destaca como fundamental para el resultado final.