Miles de personas en Nueva York están comprando piezas históricas del sistema de metro, incluyendo asientos, carteles de estaciones y antiguas tarjetas magnéticas. La demanda por estos objetos, considerados reliquias del subte de Nueva York, ha sido sorprendentemente alta. Los carteles de las estaciones se están vendiendo por hasta 500 dólares, mientras que los icónicos asientos de plástico de color naranja alcanzan un precio de aproximadamente 900 dólares cada uno. Esta venta inusual ha captado la atención de coleccionistas y aficionados al transporte de Nueva York. La oportunidad de adquirir un pedazo de la historia del subte de Nueva York ha generado un considerable interés entre los compradores. Se desconoce el destino final de estas reliquias, pero su valor sentimental y cultural es evidente.