En Manhattan, Nueva York, ocurrieron ataques con arma blanca contra un hombre de origen asiático y otro judío en incidentes separados. La policía está investigando estos ataques como posibles crímenes de odio. Según informes iniciales, el atacante gritó "Alá es grande" durante los agresiones. Ambos individuos fueron trasladados a hospitales locales y se desconoce la gravedad de sus heridas. Las autoridades están reforzando la seguridad en las comunidades afectadas y entrevistando testigos. Este incidente ha generado preocupación y condena por parte de líderes comunitarios y funcionarios electos, quienes enfatizan la necesidad de combatir el antisemitismo y la xenofobia.