En Naryn, Kirguistán, se ha iniciado la construcción de una moderna planta de tratamiento de aguas residuales como parte de la segunda fase del proyecto de rehabilitación del sistema de agua y saneamiento de la ciudad. La colocación de la cápsula del tiempo marca el comienzo oficial de las obras. Este proyecto busca modernizar la infraestructura existente y mejorar la calidad de los servicios de agua y saneamiento para los residentes. La iniciativa se enmarca dentro de un plan más amplio de rehabilitación del sistema, abordando tanto el suministro de agua potable como la gestión de aguas residuales. Se espera que la nueva planta contribuya significativamente a la protección del medio ambiente y la salud pública en la región. La inversión forma parte de un esfuerzo continuo por mejorar la infraestructura básica en Naryn.