La Administración de Seguridad del Transporte (TSA) está implementando nuevos escáneres en los aeropuertos que podrían resultar en que más maletas de mano sean enviadas a facturar. Estos escáneres, más avanzados, detectan objetos que anteriormente pasaban desapercibidos, lo que incrementa la probabilidad de que se restrinja el acceso al equipaje de mano. Los viajeros deben estar preparados para la posibilidad de que, aunque su maleta haya sido aceptada en el pasado, ahora pueda ser requerida para su facturación. Se insta a los pasajeros a revisar las regulaciones de la TSA sobre artículos permitidos y prohibidos antes de viajar para evitar inconvenientes. La TSA no ha especificado qué tipo de objetos activarán estos nuevos controles pero enfatiza que el objetivo es mejorar la seguridad del transporte aéreo. Los cambios podrían afectar significativamente la experiencia de viaje, en particular para aquellos que buscan evitar las tarifas de equipaje facturado.