El gobierno surcoreano ha anunciado la disolución de la Agencia de Contrainteligencia Militar y la creación de una nueva entidad, la Oficina de Contrainteligencia del Ministerio de Defensa. Un decreto para la implementación de esta reorganización ha sido publicado para su revisión legislativa. A diferencia de su predecesora, la nueva oficina tendrá prohibida explícitamente la recopilación de información sobre tendencias y la inteligencia de personal. Esta restricción busca abordar preocupaciones sobre la vigilancia interna y el posible abuso de poder. La medida se enmarca en un esfuerzo más amplio por reformar las operaciones de inteligencia y garantizar el cumplimiento de los derechos civiles. Se espera que la nueva agencia se centre en amenazas externas a la seguridad nacional. La transición y los detalles operativos aún están siendo definidos.