Una nueva regulación en Hungría, implementada desde marzo, exige la utilización de mapas base de planificación para iniciar la construcción de viviendas nuevas. Sin embargo, la transición se ve obstaculizada por la escasez de topógrafos y personal administrativo capacitado para procesar la documentación requerida. En la ciudad de Győr, el tiempo de espera para la obtención de datos necesarios para los proyectos constructores ha aumentado significativamente, pasando de dos o tres días a dos meses. Esta demora afecta directamente la velocidad de las obras y genera preocupación en el sector. La provincia de Győr-Moson-Sopron cuenta con cuarenta topógrafos trabajando para mitigar el impacto de la nueva normativa. La situación pone de manifiesto la necesidad de agilizar los procesos y aumentar los recursos disponibles para evitar retrasos prolongados en el desarrollo de proyectos inmobiliarios. Se espera que la lentitud actual continúe mientras no se resuelva la falta de personal especializado.