Arabia Saudí y Turquía están colaborando en la construcción de una nueva línea ferroviaria que conectará directamente a ambos países, evitando territorio israelí. El proyecto, que también incluirá a Jordania y Siria, podría completarse en un plazo de tres a cuatro años, según el ministro de transporte turco. Esta ruta busca establecer una conexión regional que eventualmente se extenderá a otros estados del Golfo, incluyendo posiblemente Yemen. El objetivo final es enlazar Oriente Medio con Europa a través de esta infraestructura ferroviaria. Se espera que la nueva línea impulse el comercio y el transporte de mercancías entre las naciones participantes. La iniciativa representa un esfuerzo por fortalecer la cooperación económica y logística en la región.