El editorial argumenta que la simple creación de nuevas provincias en Pakistán no resolverá los problemas de gobernanza sin una transferencia significativa de poder y recursos a los gobiernos locales. Actualmente, las provincias actúan como intermediarios entre el centro y las localidades, debilitando la capacidad de estas últimas para responder a las necesidades de los ciudadanos. La verdadera mejora requiere una descentralización genuina, con gobiernos locales empoderados financieramente y administrativamente. La propuesta de nuevas provincias, sin abordar esta cuestión fundamental, corre el riesgo de simplemente replicar los problemas existentes a una escala diferente. Se enfatiza la necesidad de fortalecer los gobiernos locales con recursos suficientes y autonomía real para que puedan asumir responsabilidades efectivas y mejorar la prestación de servicios. La reforma constitucional que aborde la descentralización es crucial para un gobierno más eficaz y receptivo en Pakistán. Sin una base sólida en el nivel local, cualquier reestructuración provincial será insuficiente.