Tras la fama del pulpo Paul, conocido por sus acertados pronósticos en el Mundial de 2010, ha surgido un nuevo método para predecir los resultados de los partidos. A diferencia de Paul, que utilizaba la selección de comida en acuarios, el nuevo "oráculo" se basa en algoritmos y análisis de datos. Este cambio refleja la evolución tecnológica y el creciente uso de la inteligencia artificial en el análisis deportivo. La transición simboliza el paso de métodos intuitivos a enfoques basados en datos estadísticos. Aunque Paul se convirtió en un fenómeno mediático global, el nuevo sistema busca ofrecer predicciones más precisas y objetivas. Se espera que este nuevo método genere interés y debate entre los aficionados al fútbol. El pulpo Paul falleció en 2010, dejando un legado de predicciones que capturaron la atención mundial.