Cerca de 150 artesanos participaron en la creación de la nueva vestidura (kiswa) de la Kaaba, el edificio más sagrado del Islam. El proceso de elaboración se extendió por once meses, dedicados a la confección de 47 piezas individuales de lujosa seda negra. La kiswa, que cubre la estructura cúbica, es renovada anualmente, usualmente durante el Hajj. Este año, la nueva vestidura ha sido instalada, reemplazando a la anterior. La meticulosa labor artesanal involucra técnicas tradicionales y materiales de alta calidad. La kiswa no solo tiene un significado religioso profundo, sino que también representa una manifestación del arte islámico. El costo de la tela y la mano de obra es considerable, financiado por el gobierno saudí.