Las ventas de viviendas de nueva construcción en los primeros cinco meses de 2026 han disminuido un 14% en comparación con el año anterior. Este descenso se atribuye, en parte, al aumento de la oferta de viviendas existentes en el mercado. Los compradores ahora tienen más opciones disponibles en el sector de segunda mano, lo que reduce la demanda de propiedades nuevas. Expertos del sector anticipan que 2026 será un año particularmente difícil para la construcción de viviendas nuevas. La situación refleja un cambio en las dinámicas del mercado inmobiliario, con una mayor competencia entre las viviendas nuevas y las existentes. Se espera que los constructores enfrenten desafíos para mantener el ritmo de ventas. Esta tendencia podría tener implicaciones en la inversión y el desarrollo de nuevos proyectos residenciales.