La operación del funicular de Petřín se reanudará después de dos años, incorporando nuevos vagones que han sido probados exhaustivamente por la empresa de transporte. Desde la mañana hasta la noche, los vagones funcionarán con intervalos de diez minutos durante la fase de prueba con pasajeros. El precio de un billete sencillo aumentará a 100 coronas checas, aunque los abonos de temporada seguirán siendo válidos. Las pruebas se realizaron inicialmente sin pasajeros para garantizar la seguridad y eficiencia del sistema. Este regreso al servicio representa una mejora significativa en la infraestructura de transporte de Petřín. Se espera que la nueva góndola mejore la experiencia de los visitantes al emblemático Petřín. La empresa de transporte espera una alta demanda tras la reapertura del funicular.