El nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, ha sorprendido a los mercados financieros con un mensaje más duro de lo esperado sobre la futura política de tipos de interés. En su primera aparición pública en el cargo, Warsh mantuvo sin cambios las tasas de referencia, pero su discurso sugirió una posible inclinación hacia una política monetaria más restrictiva. Analistas, como Jan von Gerich de Nordea, destacan el carácter “halcón” de sus declaraciones. Este giro inesperado ha generado incertidumbre en los mercados. La Reserva Federal anunció el miércoles la decisión de mantener las tasas sin cambios. La postura de Warsh marca un cambio potencial en la dirección de la política económica estadounidense.
