João Carlos Loureiro asumió la presidencia del Tribunal de Cuentas (TC) con un llamado a la eficiencia en el uso de los recursos públicos. En su discurso de toma de posesión, Loureiro advirtió sobre el despilfarro y la asignación de fondos a gastos innecesarios, calificándolos de perjudiciales para las instituciones y el bienestar general. El nuevo presidente enfatizó que su única lealtad será a la Constitución, marcando una postura de independencia y rigor fiscal. Loureiro instó a una gestión responsable y transparente de los recursos, buscando optimizar su aplicación en beneficio de la sociedad. Su objetivo principal es asegurar que el TC cumpla su función de control y fiscalización de manera efectiva. La declaración busca establecer un nuevo enfoque en la administración pública, priorizando la legalidad y la eficiencia. Se espera que esta nueva dirección impulse una revisión de los gastos públicos y promueva una mayor rendición de cuentas.