El economista Nahid Islam expresó su pesimismo general sobre el presupuesto recientemente anunciado. Argumenta que, si bien puede ser atractivo a corto plazo, carece de valor nutricional o, en términos económicos, de beneficios sustanciales a largo plazo. Islam predice que el presupuesto conducirá a un incremento tanto de la deuda externa como interna del país. Además, advierte sobre una probable aceleración de la inflación, afectando el poder adquisitivo de los ciudadanos. Su análisis sugiere que el presupuesto se asemeja a un refrigerio sabroso pero carente de nutrientes esenciales para el crecimiento económico sostenible. No se detallaron medidas específicas propuestas en el presupuesto que contrarresten estas posibles consecuencias negativas.