A partir del 1 de julio, las regulaciones de aviación limitarán a dos el número máximo de baterías externas (cargadores portátiles) que cada pasajero puede llevar a bordo de un avión. Estas baterías deberán transportarse exclusivamente en el equipaje de mano, no en la bodega. La nueva normativa busca mejorar la seguridad en los vuelos, dado el riesgo potencial asociado a las baterías de litio. Las autoridades aeronáuticas no especificaron las consecuencias para quienes excedan el límite establecido. Esta medida se aplica a todos los vuelos, tanto nacionales como internacionales. Se recomienda a los viajeros revisar las políticas de sus aerolíneas para mayor información. El objetivo principal es prevenir incidentes relacionados con el transporte de estos dispositivos.
