Un incendio forestal se desató en una reserva natural neerlandesa, cerca de la frontera con Alemania. Inicialmente, el lunes por la noche, unas 20 hectáreas estaban afectadas por las llamas. Sin embargo, durante la noche, la superficie quemada se multiplicó por cinco, lo que indica una rápida escalada del fuego. Las autoridades locales están trabajando para contener el incendio y prevenir una mayor propagación. La causa del incendio aún se desconoce y se investiga. La extensión del daño y el riesgo para la población aún no se han evaluado completamente. Se espera que las condiciones meteorológicas compliquen las labores de extinción.