El gobierno neerlandés ha presentado una estrategia de seguridad internacional que insta a Europa a reducir rápidamente su dependencia de Estados Unidos en materia de defensa. El plan busca que Europa asuma la mayor responsabilidad por su propia seguridad para 2030, desarrollando capacidades estratégicas en áreas como inteligencia y defensa antimisiles. Se espera que la industria de defensa europea pueda producir o desarrollar versiones propias de armamento convencional clave en los próximos cuatro años. El gobierno neerlandés también está explorando una posible cooperación con Francia en el ámbito del armamento nuclear, siempre dentro del marco del tratado de no proliferación. Aunque el objetivo final sigue siendo un mundo sin armas nucleares, la OTAN seguirá siendo una alianza nuclear mientras estas existan. La transición se realizará en estrecha coordinación con EE.UU. para evitar vacíos en la seguridad.
