El gobierno ha confirmado que los mataderos y las empresas de procesamiento de carne tendrán prohibido contratar personal a través de agencias temporales a partir de mediados de 2028. Esta medida surge como una respuesta directa a los reiterados abusos laborales reportados en el sector. El objetivo principal es combatir la precariedad y mejorar las condiciones de trabajo de los empleados. Se busca eliminar la vulnerabilidad de los trabajadores temporales que a menudo carecen de protecciones contractuales sólidas. Con esta prohibición, las empresas se verán obligadas a formalizar más sus plantillas laborales. Las autoridades esperan que este cambio reduzca la explotación y fomente un entorno laboral más justo. Esta normativa representa un golpe significativo a la flexibilidad laboral abusiva en la industria alimentaria.