La selección holandesa desperdició una ventaja en el minuto 89 de su debut en el Mundial contra Japón, empatando 2-2 en Dallas. El partido estuvo marcado por la polémica debido a los cambios realizados por el entrenador Ronald Koeman cuando Holanda ganaba 2-1. Analistas deportivos, como Valentijn Driessen, critican estas sustituciones, considerándolas conservadoras y determinantes en la pérdida de la victoria. Se argumenta que los cambios introducidos por Koeman fueron excesivamente cautelosos y permitieron a Japón igualar el marcador. El resultado deja a Holanda con un sabor amargo en su estreno mundialista. La prensa holandesa señala que la decisión de Koeman de priorizar la defensa sobre la ofensiva resultó contraproducente. El empate obliga a Holanda a buscar la victoria en sus próximos partidos para asegurar su clasificación en el torneo.
