Una encuesta reciente en los Países Bajos revela que el objetivo nacional de convertirse en un país libre de humo para 2040 está en peligro. El estudio indica que cuatro de cada diez jóvenes adultos fuman o vapean, mostrando un preocupante estancamiento en la reducción del tabaquismo. Este elevado porcentaje sugiere que las políticas actuales no están logrando disuadir a la nueva generación de consumir productos de nicotina. El vapeo, en particular, parece ser un factor importante, ya que muchos jóvenes lo ven como una alternativa menos dañina al cigarrillo tradicional. Los expertos advierten que esta tendencia podría revertir los avances logrados en la lucha contra el tabaquismo y generar problemas de salud pública a largo plazo. Se necesitan nuevas estrategias para abordar el vapeo juvenil y alcanzar el objetivo de un futuro sin humo.