Un estudio reciente en los Países Bajos revela una preocupante tendencia: un número creciente de personas considera que golpear a una esposa puede ser aceptable en ciertas circunstancias. La encuesta, realizada a lo largo de varios años entre la población de los Países Bajos, muestra un cambio en los valores sociales con respecto a la violencia doméstica. Los investigadores expresan su inquietud por este aumento, señalando que podría reflejar una normalización de la agresión en las relaciones. Los resultados sugieren una necesidad urgente de abordar las actitudes subyacentes que justifican la violencia de género en los Países Bajos. Se desconoce el motivo exacto del cambio, aunque se especula sobre la influencia de factores sociales y culturales. Este hallazgo plantea serias interrogantes sobre los esfuerzos de prevención y la protección de las víctimas en los Países Bajos.