El banco central holandés confirmó la transferencia de sus reservas de oro desde Estados Unidos y Canadá al Reino Unido. La operación, que involucró 86 toneladas de oro previamente almacenadas en Nueva York y Ottawa, se extendió por varios meses. Esta decisión se tomó en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, aunque el banco no especificó si estas fueron la causa directa. La transferencia busca fortalecer la posición financiera de los Países Bajos y asegurar la seguridad de sus activos. El banco central afirma que la ubicación actual ofrece mayor estabilidad y control sobre las reservas. Este movimiento refleja una tendencia global de algunos países a repatriar sus reservas de oro. La operación se completó recientemente, marcando un cambio significativo en la gestión de activos del país.