El verano de 2026 ha sido oficialmente el más cálido registrado en los Países Bajos desde que comenzaron los registros nacionales en 1901, según datos del KNMI (Instituto Meteorológico Real de los Países Bajos). Las temperaturas superaron récords anteriores, generando preocupación entre científicos y autoridades. Este hito climático subraya el impacto creciente del cambio climático en la región. Se observaron olas de calor prolongadas y temperaturas inusualmente altas durante toda la temporada estival. Las consecuencias incluyeron sequías en algunas áreas y efectos adversos en la agricultura. Los expertos advierten que este tipo de eventos extremos serán más frecuentes en el futuro si no se toman medidas significativas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Se están analizando los datos para determinar la magnitud exacta del aumento de la temperatura promedio.