El gobierno neerlandés ha cancelado un plan para examinar anualmente a 8,000 estudiantes e investigadores extranjeros. La medida buscaba evaluar posibles riesgos a la seguridad nacional relacionados con el acceso a tecnologías consideradas sensibles. La decisión se tomó tras críticas sobre la viabilidad y el impacto del plan en la reputación de los Países Bajos como destino educativo. Originalmente, el servicio de inteligencia y seguridad (AIVD) iba a ser responsable de las investigaciones. El gobierno argumentó que el plan era demasiado amplio y podría haber afectado la libertad académica. Se buscarán alternativas para proteger la seguridad nacional sin comprometer la atracción de talento internacional. La medida pretendía prevenir la transferencia de conocimientos y tecnología a países con intenciones hostiles.