Holanda ha extendido su plan nacional contra el calor a todo el país a partir del lunes debido a las altas temperaturas pronosticadas. Se esperan máximas de hasta 36 grados Celsius, lo que representa un riesgo para la salud pública, especialmente para personas vulnerables. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones, incluyendo mantenerse hidratados, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y vigilar a los ancianos, niños y enfermos. El plan nacional implica una mayor coordinación entre servicios de emergencia, hospitales y autoridades locales. Se espera que la ola de calor persista durante varios días, exacerbando las condiciones de sequía ya existentes en algunas regiones. La población debe estar atenta a las actualizaciones meteorológicas y seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias para minimizar los riesgos.