El servicio meteorológico holandés (KNMI) ha emitido una alerta roja por calor extremo para ocho provincias, lo que ha provocado la adopción de medidas preventivas en todo el país. Numerosas escuelas y universidades, especialmente en Brabante del Norte, Gelderland y Holanda del Sur, permanecerán cerradas mañana. Los tribunales han cancelado las audiencias, priorizando las urgencias y considerando la posibilidad de realizar sesiones virtuales. Las autoridades de tráfico recomiendan evitar viajar a menos que sea absolutamente necesario, aconsejando a los conductores llevar agua y protección solar. Algunas universidades, como la de Ámsterdam, han instado a sus empleados a trabajar desde casa, mientras que otras, como la de Utrecht, mantienen los exámenes aunque cancelan las clases. La seguridad de estudiantes y personal es la principal preocupación, según el Ministerio de Educación, que permite a las escuelas tomar decisiones basadas en las condiciones climáticas. El CBR también ha suspendido los exámenes de conducir en las provincias afectadas.