Un recluso finlandés, conocido por su participación en la serie documental "Las prisiones más duras del mundo" de Netflix, escapó de un hospital por una ventana mientras estaba bajo custodia. Toni Sjöblom fue declarado culpable de evasión por el Tribunal de Distrito de Pirkanmaa, pero no recibió una condena adicional. El tribunal consideró que las consecuencias ya sufridas por la fuga eran suficientes. Sjöblom se había escapado durante una visita hospitalaria, aprovechando un momento de descuido de su guardia. La evasión generó atención mediática debido a su notoriedad previa. Las autoridades no han detallado las "otras consecuencias" que evitaron la imposición de una nueva pena.