El exjefe del Estado Mayor israelí, Gadi Eisenkot, respondió con contundencia a las críticas sobre su dominio del inglés lanzadas por el partido Likud del primer ministro Netanyahu. La campaña del Likud, dirigida por el asesor Jonatan Urich, se burló de las habilidades lingüísticas de Eisenkot, lo que provocó una fuerte reacción. Eisenkot acusó a Urich de liderar un ataque "racista" y "despreciable", cuestionando a su vez la capacidad de Netanyahu para comunicarse en inglés durante los eventos del 7 de octubre. El exministro calificó la campaña como un intento de desviar la atención de los problemas reales. Este intercambio se produce en un contexto de tensiones políticas y críticas a la gestión de Netanyahu durante el conflicto actual. Eisenkot busca ahora un puesto en el gobierno de guerra.