La politóloga Dahlia Scheindlin argumenta en Haaretz que los últimos tres años han generado condiciones devastadoras en Gaza, resultando en muerte, desplazamiento o ruina para sus habitantes. Scheindlin sugiere que si la situación actual beneficia la campaña política de Netanyahu, Israel deberá afrontar una profunda reconstrucción moral. El texto implica una crítica a la gestión de Netanyahu y su impacto en la población de Gaza y, por extensión, en la propia identidad israelí. La autora plantea que la única salida para que Israel recupere su “alma” sería la retirada del actual primer ministro. Este análisis destaca la relación entre la política interna israelí y las consecuencias humanitarias del conflicto en Gaza. La situación actual socava los valores fundamentales de Israel y exige un cambio de rumbo, según Scheindlin.