Un acuerdo político entre el primer ministro Netanyahu y partidos ultraortodoxos ha provocado críticas y decepción, según analistas del panel “Kippot de Hierro”. El pacto, que implica una exención del servicio militar para miembros de la comunidad ultraortodoxa, se considera un fracaso para ambas partes. Paralelamente, las encuestas muestran un descenso en la popularidad de Naftali Bennett. El partido Likud ha cancelado sus primarias internas. Existe un consenso inusual sobre la necesidad de que incluso los sectores de izquierda cumplan con la ley. El acuerdo ha generado debate sobre la equidad y la carga del servicio militar en Israel.