El partido Likud ha concedido al primer ministro Netanyahu ocho puestos asegurados en la lista para las próximas elecciones al Knesset. Además, se le ha facultado para convocar un comité de alcaldes del Likud para seleccionar la lista completa, en caso de que las condiciones de seguridad impidan la realización de primarias. Esta medida otorga a Netanyahu un control significativo sobre la composición de la bancada del partido en el parlamento. El jefe de la facción del Likud, MK David Bitan, ha acusado al presidente del panel de perjudicar la democracia interna del partido. La decisión se toma en un contexto de guerra, lo que justifica, según algunos, la necesidad de decisiones rápidas y centralizadas. Esta estrategia podría alterar significativamente la dinámica de poder dentro del Likud y en la política israelí en general.