El ex primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, parece estar priorizando apaciguar a su base política de derecha en relación con la Franja de Gaza, en lugar de buscar el favor del expresidente estadounidense Donald Trump. Esta estrategia sugiere un cambio táctico, ya que anteriormente Netanyahu cultivó estrechas relaciones con Trump. El plan para Gaza se centra en aliviar las tensiones con los votantes de derecha, quienes demandan una postura más firme contra el grupo Hamás. Analistas sugieren que Netanyahu busca fortalecer su posición interna de cara a futuras elecciones. Esta decisión podría complicar las relaciones con Washington si la administración Biden tiene una visión diferente sobre el conflicto israelí-palestino. La situación revela las complejas dinámicas políticas que enfrentan los líderes israelíes, divididos entre las presiones internas y las consideraciones internacionales.