El partido Likud, liderado por Benjamin Netanyahu, ha modificado su estrategia de campaña electoral, descartando un enfoque que destacaba la estrecha relación del primer ministro con el expresidente estadounidense Donald Trump. Este cambio se produce tras el reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Paralelamente, Australia ha relajado sus advertencias de viaje a Israel y otras naciones de Medio Oriente. Estados Unidos reiteró su oposición a la anexión de territorios en Cisjordania, respondiendo a preguntas sobre declaraciones del ministro israelí Bezalel Smotrich relativas al acuerdo de Hebrón. La decisión del Likud sugiere una reevaluación de su mensaje electoral en vista de la nueva dinámica geopolítica. El acuerdo entre EEUU e Irán podría influir en la percepción de los votantes israelíes sobre las alianzas internacionales de Netanyahu. La postura estadounidense sobre Cisjordania reafirma su política tradicional en la región.