El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó a Irán de haber intentado asesinar a uno de sus hijos, aunque no proporcionó detalles específicos sobre el atentado. No reveló cuándo ocurrió el presunto complot, a qué hijo iba dirigido, ni qué tan cerca estuvieron de lograrlo. Esta acusación se produce en un contexto de crecientes tensiones desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero pasado. Durante este conflicto, el Líder Supremo Ayatolá Ali Khamenei y otros altos líderes iraníes fueron asesinados. La falta de detalles ha generado interrogantes sobre la veracidad y el alcance de la amenaza. Esta revelación intensifica aún más las ya tensas relaciones entre Israel e Irán.