El 8 de septiembre se cumple un año de las violentas protestas lideradas por la Generación Z en Nepal, que obligaron a la dimisión del entonces Primer Ministro debido a acusaciones de corrupción. Las manifestaciones comenzaron cuando el gobierno intentó suspender varias plataformas de redes sociales prominentes por no cumplir con las nuevas regulaciones nepalesas. Un año después, Nepal aún se enfrenta a las devastadoras consecuencias de las mortales inundaciones. Morgan Ayre analiza cómo Nepal llegó a esta situación y los desafíos que aún enfrenta el país. Las protestas reflejan un creciente descontento entre los jóvenes nepaleses con respecto a la corrupción y la gestión gubernamental. La situación actual plantea interrogantes sobre la estabilidad política y el futuro de Nepal, especialmente ante la necesidad de abordar las secuelas de las catástrofes naturales. La respuesta del gobierno y la búsqueda de soluciones a largo plazo son cruciales para evitar nuevos estallidos sociales.