Nepal está utilizando drones de manera cada vez más frecuente en sus operaciones de respuesta a desastres, marcando una evolución significativa desde su uso inicial en 2015. Originalmente empleados principalmente por equipos de rescate internacionales tras el terremoto de ese año, ahora los drones son operados por el propio Nepal. Estas aeronaves no tripuladas están entregando suministros esenciales a zonas afectadas, localizando sobrevivientes y, desafortunadamente, también se utilizan para trasladar cuerpos desde áreas peligrosas e inaccesibles para los equipos de rescate convencionales. Este desarrollo demuestra una creciente capacidad técnica y autonomía en la gestión de emergencias. El uso de drones agiliza la respuesta y permite llegar a comunidades aisladas de forma más eficiente y segura. La expansión de este tipo de tecnología representa un avance crucial para el país en la reducción de riesgos y la atención de desastres.