Entre 2010 y 2024, los ataques de tigres en Nepal cobraron la vida de 141 personas, revelando un peligro creciente en las zonas aledañas a los parques nacionales. Datos recientes indican que casi el 70% de estos ataques ocurren en las zonas de amortiguamiento de los parques, donde las comunidades locales interactúan más frecuentemente con los felinos. Preocantemente, las mujeres representan una proporción significativamente mayor de las víctimas. Esta disparidad sugiere que las mujeres podrían estar involucradas en actividades que las exponen a un mayor riesgo, como la recolección de leña o el pastoreo de ganado. Las autoridades están trabajando para mejorar las medidas de prevención y concienciación en estas áreas vulnerables. Se están implementando programas para educar a las comunidades sobre cómo evitar encuentros con tigres y cómo reaccionar en caso de un ataque. La protección de la vida humana y la conservación de la población de tigres siguen siendo prioridades clave en Nepal.