Fuertes inundaciones han azotado Nepal y el Tíbet, dejando a aproximadamente 90 ciudadanos estadounidenses sin contacto con las autoridades. Las catástrofes naturales, causadas por lluvias torrenciales, han provocado deslizamientos de tierra y daños generalizados en la infraestructura. Las autoridades locales están trabajando para evaluar la magnitud de los daños y coordinar esfuerzos de rescate. El gobierno de Estados Unidos ha confirmado que está al tanto de la situación y está trabajando para localizar a los ciudadanos desaparecidos. Se desconoce por el momento el estado de los afectados, pero se teme lo peor dada la intensidad de las inundaciones. Se han emitido advertencias de viaje y se recomienda a los ciudadanos estadounidenses en la región tomar precauciones extremas.