Inundaciones devastadoras en Nepal y Tíbet, causadas por un posible colapso glaciar en el Himalaya, han dejado al menos 270 muertos. La catástrofe, ocurrida el miércoles, desencadenó una avalancha de rocas y hielo que arrasó con todo a su paso. Los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,000 personas desaparecidas en la zona fronteriza entre ambos países. Según fuentes del turismo nepalí, entre los desaparecidos se encuentran cuatro ciudadanos franceses. Las autoridades sospechan que el derrumbe glacial fue el origen de las inundaciones repentinas. La magnitud de la tragedia dificulta las labores de rescate y evaluación de los daños. Se teme que el número de víctimas pueda aumentar considerablemente.