Las intensas lluvias han provocado una devastadora riada en Nepal y Tíbet, elevando el número de desaparecidos a más de 1,300 personas. Al menos 165 personas han perdido la vida a causa de las inundaciones y deslizamientos de tierra. Los equipos de rescate enfrentan dificultades para acceder a las áreas más afectadas, obstaculizando las labores de búsqueda y rescate. Entre los desaparecidos se encuentran cuatro ciudadanos españoles, cuya localización es prioritaria. Las autoridades locales están trabajando para evaluar la magnitud de los daños y proporcionar asistencia a los damnificados. La situación humanitaria es crítica, con miles de personas desplazadas y sin acceso a suministros básicos. Se espera que las condiciones meteorológicas mejoren en los próximos días, permitiendo una mejor respuesta a la emergencia.