Al menos 160 personas han muerto en la frontera entre Nepal y el Tíbet debido a recientes deslizamientos de tierra. Equipos de rescate enfrentan dificultades para acceder a las áreas afectadas, complicadas por el espeso lodo. Las labores se centran ahora en encontrar sobrevivientes atrapados bajo el barro y escombros. La situación es crítica debido a la remota ubicación y las condiciones climáticas adversas. Las autoridades temen que el número de víctimas mortales aumente a medida que continúa la búsqueda. Se están movilizando recursos para proporcionar asistencia a los damnificados y evaluar los daños. La zona fronteriza ha sufrido intensas lluvias en las últimas semanas, lo que provocó los deslizamientos.