Inundaciones masivas han azotado la frontera entre Nepal y el Tíbet, causando al menos 19 muertes y dejando a cientos de personas desaparecidas. La mayoría de los desaparecidos son turistas, superando el número de 380, principalmente extranjeros. Las autoridades están llevando a cabo operaciones de búsqueda y rescate, pero se ven obstaculizadas por el difícil acceso y las condiciones climáticas adversas. Se cree que las fuertes lluvias recientes provocaron el desbordamiento de ríos y deslizamientos de tierra, desencadenando la catástrofe. La infraestructura local ha sufrido graves daños, complicando aún más los esfuerzos de asistencia. Las autoridades nepalesas y tibetanas están colaborando para evaluar la magnitud total de la tragedia y proporcionar ayuda a los afectados. Se teme que el número de víctimas mortales aumente a medida que avancen las labores de búsqueda.