Tras devastadoras inundaciones que arrasaron con el asentamiento fronterizo en Rasuwagadhi, Nepal, la demarcación entre Nepal y China desapareció. Personal de seguridad desplegó la bandera nepalí en la zona para restablecer la señalización territorial. La reciente catástrofe natural eliminó cualquier punto de referencia físico que separaba ambos países. La instalación de la bandera simboliza la reafirmación de la soberanía nepalí en el área afectada. Las fuertes lluvias y los consiguientes deslizamientos de tierra causaron la destrucción total del poblado fronterizo. Este incidente destaca la vulnerabilidad de las comunidades asentadas en áreas propensas a desastres naturales y la importancia de la cooperación transfronteriza para la gestión de riesgos.