El Primer Ministro de Nepal, Shah, ha ordenado una intensa operación de rescate y ayuda tras la mortífera inundación en Rasuwa. Las fuerzas de seguridad, equipos médicos y helicópteros han sido movilizados para asistir a las comunidades afectadas, especialmente en Syabrubesi y áreas circundantes. Las autoridades están evacuando a los residentes de las zonas río abajo ante el peligro de nuevas crecidas. La inundación repentina ha causado daños significativos y se teme por el número de víctimas. Se están evaluando las necesidades urgentes de los damnificados, incluyendo alimentos, agua potable y refugio. La respuesta del gobierno busca minimizar el impacto de la catástrofe y brindar asistencia a los más vulnerables. Se espera que las labores de rescate continúen mientras las condiciones climáticas lo permitan.